domingo, 9 de mayo de 2010

La aventura de ser docente

LA AVENTURA DE SER DOCENTE
José Oscar Rodríguez Morales

Las diferentes concepciones de la educación que encontramos a lo largo de la historia, reflejan a grandes rasgos el estado en que se encuentra el pensamiento en cada época y en cada sociedad; constituyen aquello que la humanidad desea conservar en el futuro porque ha tomado conciencia de su validez, aunque muchas veces se resista a eliminar lo que se ha mostrado inoperante.

El mundo ha llegado a niveles de complejidad inimaginables y con esto, aparecen retos y desafíos jamás pensados. Ahora se sabe que para afrontar estos retos y desafíos, los individuos no sólo necesitarán una base considerable de conocimientos, sino tal vez, lo más importante, una gran capacidad para organizar y aplicar convenientemente todo este conocimiento. Los cambios son tan rápidos que ya no es posible, como en otros tiempos, aprender lo suficiente en unos años de educación formal para estar preparado para la vida, ahora se requiere una educación a lo largo de toda la existencia. Estos tiempos de cambio, de globalización y competencia internacional demandan un nuevo hombre. No sólo para operar el cambio sino también para dirigirlo y matizarlo con los valores que consolidan un humanismo irrenunciable.
Para atender las necesidades del siglo XXI se requiere de un docente actualizado y con la misma flexibilidad mental que demandan sus educandos y su entorno.

Ese profesor de este siglo, debe apoyarse en su experiencia y disciplina para aprender, se enfrenta a escolares que no sólo necesitan poner su visión en las estrellas rutilantes de una nueva civilización, sino pisar firmemente sobre su historia y cultura para no perder su esencia moral en el viaje etéreo a lo desconocido.

Durante este primer acercamiento a la especialidad y con base en todas las actividades realizadas, foros, escritos y aportaciones de mis compañeros pude reconocer que el enfoque basado en competencias permitirá crear un nuevo enlace entre el conocimiento y su aplicación en situaciones reales, de vida y de trabajo; contextualizar el conocimiento y aplicarlo para afrontar y resolver problemas así como desarrollar habilidades lógica matemáticas, de comunicación y de convivencia; así como, desarrollar la capacidad para apreciar y reconocer las grandes aportaciones culturales de la humanidad desde una perspectiva estética y para actuar de manera ética, democrática, tolerante, cooperativa y participativa, uno de los objetivos primordiales que se deben fortalecer es el de formar personas reflexivas, capaces de desarrollar opiniones personales, interactuar en contextos plurales al asumir un papel propositivo como miembros de la sociedad.

Así como la creación de un marco curricular común permitirá primero crear puentes entre el conocimiento académico y su aplicación en situaciones reales, de vida y de trabajo al contextualizar el conocimiento y aplicarlo para afrontar y resolver problemas al desarrollar habilidades lógico-matemáticas, de comunicación y de convivencia. Segundo formar personas reflexivas con la capacidad de desarrollar opiniones para interactuar en contextos plurales. Tercero flexibilizar los sistemas educativos con a finalidad de que los estudiantes puedan acceder a procesos educativos de acuerdo con su disponibilidad de tiempo y circunstancia de vida y por último elevar la eficiencia terminal y el aprovechamiento académico para que disminuya el abandono escolar.

Por responsabilidad generacional, por vocación irreductible, por la pasión perenne por aprender que caracteriza al maestro, las herramientas didácticas a su disposición deben ser innovadoras.

Sus competencias deben desbordar el aula tradicional para operar en un ambiente de aprendizaje que ya no está limitado por muros, espacios, lenguas o tiempos.

Las características que deben integrarse a los procesos educativos de este tiempo, son:
1. El papel protagónico que comparte el profesor con sus alumnos en el proceso de aprendizaje.
2. La revaloración a la baja de los contenidos para privilegiar el aprendizaje de cómo aprender permanentemente y por cuenta propia en cualquier lugar, en cualquier tiempo.

3. La capacidad del nuevo hombre para adaptarse al cambio que afecta al conocimiento, al comercio, a los usos políticos y al trasiego cultural a través de poderosos medios de comunicación.
El nuevo paradigma es educar con una visión prospectiva, mediante un modelo integrador que no pierda de vista el ser y el deber ser de nuestros educandos para fortalecer sus conocimientos e ideales.

Nuestro compromiso, es formar un ser humano para todas las estaciones, ciudadano del mundo, miembro de una civilización global, comprometido con su patria y su comunidad.

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