domingo, 9 de mayo de 2010

Mi confrontación con la docencia

Mi confrontación con la docencia

José Oscar Rodríguez Morales

La reflexión sobre la transición hacia una educación más democrática y de mejor calidad, nos permite reconocer que los impedimentos son muchas veces mayores, y no se derivan de las autoridades, sino de la tradición y las prácticas educativas que no cumplen sus propósitos cabalmente.

El proyecto de una educación democrática persigue que los estudiantes aprendan a apreciar lo que hacen con su trabajo, a sentir satisfacción interna por lo realizado; que además tengan iniciativa personal e independencia de criterio.

Un proyecto alternativo es este nuevo enfoque basado en competencias cuyo fin es la creación de un ser integral que fortalezca sus valores y diseñe un proyecto de vida no sólo laboral sino personal.

Como docentes el elemento fundamental que debemos considerar es y será el espacio en el que se transmite el conocimiento, tales como: salón de clases, el laboratorio, el campo deportivo, el taller, la abstracción de estos espacios se engloban en el concepto aula; lugar en el que se transmiten los conocimientos o la reproducción de ideología y es mediada por la labor y la personalidad de los educadores. Reconocer los tipos de aula en las diferentes modalidades de escuela propicia que el conocimiento fluya así como la del currículo oculto.

Lo significativo a reconocer es como el proceso de enseñanza se va transformando por ejemplo: en el nivel primaria, la responsabilidad sólo recae en un docente y en educación secundaria y media superior recae en más profesores y las relaciones que se dan entre estudiantes y profesores son diferentes.

Cabe citar lo que Vasconcelos menciona: “El niño es el eje de la escuela. Esto es absurdo. El niño no es el eje sino el fin y el objeto de la enseñanza. El eje de la escuela no puede ser otro que la conciencia del maestro”.

El docente es un sujeto que enfrenta un cúmulo de relaciones sociales que hacen que desempeñe una importante función, pero muy compleja. Se pueden distinguir al menos seis tipos de relaciones que afectan la producción y reproducción de conocimientos, ideología y cualidades de la personalidad de los estudiantes. Dos son institucionales, dos son el resultado de la práctica cotidiana y las dos últimas derivan de su profesión y de su contacto con el medio ambiente que circunda su trabajo. Tales como:

1. Enseñanza, enfoques teóricos.
2. Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE).
3. Burocracia del estado.
4. Entorno Laboral.
5. Profesión.
6. Padres de Familia

Las relaciones institucionales son aquellas que tienen que ver con la burocracia estatal y con su organización sindical. Lo importante a señalar es que los profesores a pesar de ser empleados del gobierno no somos funcionarios públicos, es decir el papel y actividades que desempeñamos no se compara con los del tipo de ideal de burócrata, existe la libertad y mecanismos para solucionar problemas que sucedan en el salón de clases.

Las relaciones sociales corporativas no significan un control directo o dictatorial de la SEP o del SNTE sobre los maestros, tampoco expresan que las reglas sean siempre rígidas y sujetas a la interpretación de los superiores jerárquicos, sino que son relaciones de hegemonía.

Las relaciones que se establecen con los padres de familia específicamente en las zonas rurales y sobretodo de las madres exigen a los maestros que sean más estrictos con sus hijos que les “aprieten” para que salgan adelante; estas relaciones están mediadas por ciertas condicione y percepciones de clase social.

En las escuelas privadas la situación parece ser la de cliente – patrón pero en las escuelas realmente caras, los maestros y los directivos usan ese prestigio para evitar interferencias y presiones de los padres. Desafortunadamente son sólo unas cuantas.

Las relaciones alumnos – profesores giran en torno al tiempo (ambos quieren menos horas de actividades) los maestros con licencias para abandonar el salón de clases y los alumnos para no tener clase, la situación en el salón de clase parece ser un campo de batalla en el cual los maestros quieren orden, disciplina y nada de ruidos mientras que los alumnos quieren jugar, reír y hacer bromas sin embargo pronto aprenden pronto los modos de respuesta adecuada para los maestros y se amoldan casi siempre a su personalidad.

Las relaciones que se derivan de la profesión y de su entorno en el trabajo, también moldean parte de la actividad del maestro. La práctica profesional del maestro se basa en conocimientos, destrezas y hábitos interiorizados durante su trayecto por las aulas así como en la asimilación de ciertos rasgos ideológicos comunes al gremio.

Las relaciones con su entorno material también influyen de manera decisiva en la labor del maestro. Empezando por sus condiciones de trabajo: históricamente bajos salarios, prestaciones por debajo de otros empleados del gobierno y la necesidad de realizar su faena con escasos medios económicos.

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