lunes, 14 de junio de 2010

Consideraciones para leer y escribir

Cómo se puede enseñar a leer y escribir

José Oscar Rodríguez Morales

Es importante precisar que hasta la primera mitad del siglo XX, el objetivo del aprendizaje de la lectura en los primeros años, aún era aprender el mecanismo de la decodificación; en tanto que la lectura expresiva y comprensiva, era reservada para cursos superiores. La lectura era considerada como un prerrequisito para otros aprendizajes culturales. Ello impacta directamente en la forma que se utilizaba para enseñarla: un conjunto de mecanismos, ordenados desde los más simples (letras, sílabas, palabras) a los más complejos (lectura en alta voz, expresiva e inteligente). Muchas prácticas pedagógicas, todavía en la actualidad, son aplicaciones de esta concepción instrumental de la lectura. La formación de un lector activo, que procesa, contrasta, valora, disfruta o rechaza la información del texto que lee, es una actitud reciente.

De este modo, el análisis del contexto actual permite comprender el cambio de función de la lectura y la escritura. Actualmente saber leer y aprender a leer es leer libros y una diversidad de textos complejos; asimismo, saber escribir y aprender a escribir es producir textos en situaciones reales de comunicación. La lectura y la escritura ya no se consideran aprendizajes sólo instrumentales, ya no pertenecen al campo de las habilidades preparatorias para adquirir nuevos conocimientos; ellas son actividades intelectuales y culturales de alto nivel, en las cuales la comprensión y la producción de sentidos son los objetivos inmediatos e imperiosos.

Por estas razones, la lectura y la escritura se conciben, desde su inicio, como actividades que se realizan en variados soportes; es decir, ya no puede utilizarse solamente el manual escolar, sino una variedad de libros, documentos, espacios virtuales que nos permiten acceder a nuevos conocimientos.

Esta actividad requiere de docentes comprometidos y educandos participativos en un proceso presencial que permita corregir y fortalecer la lectura y escritura en diferentes situaciones académicas que promuevan el desarrollo de las competencias lingüísticas: escuchar, hablar, leer y escribir.

lunes, 7 de junio de 2010

Reflexión sobre el aprendizaje

REFLEXIÓN SOBRE EL APRENDIZAJE


José Oscar Rodríguez Morales


¿El aprendizaje es algo tan absolutamente trivial que se puede observar y medir con base en unas simples preguntas a propósito de unos contenidos cualesquiera?

Por supuesto que no, ya que considerando las aportaciones de teóricos como: Piaget, Vigostky, Ausubel y por supuesto Perrenoud; el aprendizaje requiere que los educandos operen activamente en la manipulación de la información a ser aprendida, pensando y actuando sobre ella para revisar, expandir y asimilarla. Asimismo, sugiero con base en Piaget qué para que el educando aprenda requiere de un estado de desequilibrio, una especie de ansiedad la cual sirve para motivarlo a aprender.

Se aprende más y se disfruta el aprendizaje porque se está más activamente involucrado en el mismo, en lugar de ser un ente pasivo. La educación trabaja mejor cuando se centra en el pensamiento crítico y el entendimiento, en lugar de dedicarse a la memorización. El constructivismo se centra en el aprendizaje de cómo pensar y entender. La actividad mental constructiva del alumno se inscribe en el marco de una interactividad profesor-alumno y también alumno-alumno:

En la relación alumno-alumno se identifican tres formas de organización grupal: la cooperativa, la competitiva y la individualista. Se valora que las situaciones cooperativas son mejores que las competitivas o individualistas para propiciar el aprendizaje en los alumnos. En el caso de conflictos sociocognitivos, o controversias conceptuales, se hacen necesarias las relaciones de cooperación o tutoriales para solucionarlas.

En la relación maestro-alumnos se identifican las pautas interactivas que se derivan de respetar la “regla de contingencia” según la cual la actividad del docente se ajusta, primero, al nivel de dominio que el alumno tiene de la tarea propuesta y, segundo, a las dificultades del alumno en la realización de esa tarea.

Esta última relación remite al sentido del aprendizaje en este nuevo paradigma: se trata de “aprender a aprender” y ello define el papel del docente, quien no sólo debe organizar y mediar el encuentro del alumno con el conocimiento pues debe intervenir (ajuste de la ayuda pedagógica) en relación inversa con el nivel de competencia en la tarea de aprendizaje manifestado, es decir: a más competencia, menos intervención; a menos competencia, más intervención como ajuste.

Teorías que fortalecen el enfoque basado en competencias

TEORÍAS COGNITIVAS QUE FORTALECEN EL ENFOQUE DE COMPETENCIAS
José Oscar Rodríguez Morales

Es sabido que en los últimos años se ha producido un importante cambio de orientación en cuanto al estudio del aprendizaje, desafortunadamente siguen siendo dominantes las posiciones conductuales e incluso la mayoría de los tratados suelen dedicar la mayor parte de sus páginas a situaciones de aprendizaje en laboratorio, una nueva óptica reconoce los paradigmas constructivista, la teoría psicogenética y el constructivismo sociocultural para sustentar el enfoque de competencias.

Con base en ello el enfoque constructivista plantea que el individuo es una construcción propia que se va produciendo como resultado de la interacción de sus disposiciones internas y su medio ambiente. Su conocimiento no es una copia de la realidad, sino una construcción que hace la persona misma. Esta construcción resulta de la representación inicial de la información y de la actividad, externa o interna, que se desarrolla al respecto. Ello significa que el aprendizaje no es un asunto sencillo de transmisión, internalización y acumulación de conocimientos sino un proceso activo por parte del estudiante para ampliar, interpretar y construir nuevos conocimientos desde su experiencia y la información que recibe de su entorno.
El conocimiento es un producto de la interacción social y de la cultura donde todos los procesos psicológicos superiores se adquieren primero en un contexto social y luego los internaliza.

La teoría psicogenética, concibe que hay aprendizaje cuando el alumno le confiere un significado a un contenido, pero ello sólo puede ocurrir si el sujeto que aprende logra establecer relaciones sustantivas y no arbitrarias entre el nuevo material de aprendizaje (el contenido) y sus conocimientos previos. Se requiere propiciar la actividad del sujeto pero también contenidos “potencialmente significativos” (lógica y psicológicamente) y una disposición favorable del sujeto que aprende. Los “materiales potencialmente significativos” remiten a los conocimientos previos del sujeto y al desarrollo cognoscitivo del alumno. Esta cuestión nos conduce a los “Esquemas de conocimiento”.

El docente debe tomar en cuenta esos “esquemas de conocimiento” de los alumnos pues debe intentar movilizarlos, problematizarlos, forzar su revisión y su acercamiento a los conocimientos. En esta dinámica de los “esquemas de conocimiento” se reconoce el modelo de equilibración de las estructuras cognoscitivas que plantea Jean Piaget. La estructuración y reestructuración de esos “esquemas” nos lleva al problema de las relaciones educativas, a la cuestión abierta de la interactividad. Dando paso al Constructivismo Sociocultural de Lev Vygotsky que fundamenta su teoría en la socialización del aprendizaje a través de la sociedad o medio en el que se desarrollan los estudiantes, se deben considerar dos aspectos el contexto social y la capacidad de imitación, el aprendizaje se da mejor cuando éste se transmite a un grupo y no a una sola persona.

Considero que las teorías expuestas permiten fortalecer el enfoque basado en competencias al integrar saberes (ser, hacer, conocer y convivir), para realizar actividades y/o resolver problemas con sentido de reto a través de la motivación, flexibilidad, creatividad y comprensión dentro de una perspectiva de procesamiento metacognitivo.

domingo, 9 de mayo de 2010

Los saberes de mis estudiantes

El impacto de la red en nuestros estudiantes

José Oscar rodríguez Morales

La educación como lo he mencionado no es estática y requiere de la actualización del cuerpo docente y en estos momentos no podemos omitir el impacto de la inmensa cantidad de información disponible en medios digitales, así como su alcance y penetración de la televisión educativa, el uso de la computadora para realizar simulaciones y ejercicios interactivos y sobre todo la vastedad e inmediatez de Internet, son algunos claros ejemplos de las bondades de la tecnología que hacen posible mejorar el proceso de enseñanza-aprendizaje.

Sin embargo no podemos omitir la problemática resultante del uso de las TIC´s, y es fácilmente observable con las investigaciones hechas por Internet.

En mi práctica educativa como docente de nivel medio superior y específicamente en esta nueva generación de estudiantes bajo el enfoque de competencias en el primer semestre, solicite la elaboración de una monografía y sugerí utilizar internet para consultar datos y dar estructura a su investigación documental; sin embargo, me llamó mucho la atención un fenómeno repetitivo que se puede resumir en 4 puntos básicos:

1. Los estudiantes consideraron a la red (internet) como el único medio de búsqueda de información.
2. Los estudiantes consideraron que los resultados de su búsqueda en intarnet son verdaderos.
3. En la mayoría de los casos, los estudiantes se limitan a copiar textos y pegarlos sin ninguna lectura analítica y reflexiva sobre su pertinencia.
4. En términos generales, considero que no saben buscar información en internet.

Aunque después de leer y analizar el andamio: “Tipos y uso de internet”, reconocí que para ellos el internet es tan importante como el teléfono y la televisión, la red desempeña un papel primordial no sólo en sus vidas académicas sino también personales a través de las redes sociales (hi5, facebook, twitter), identifique que las nuevas generaciones son más diestras en el manejo de las técnicas computacionales, también es cierto que gran parte de las técnicas que se utilizan están basadas en la costumbre. De este modo, observe que siguen un mismo procedimiento de búsqueda, sin discriminar tema o profundidad, recurriendo al buscador de moda o al que siempre han usado.

Para ello recomiendo dedicar una o dos sesiones de clase a capacitar a nuestros estudiantes sobre las mejores prácticas de investigación en Internet, ofreciendo un panorama general de las diferentes alternativas que brinda el medio al investigador.

Es importante señalar que nuestros estudiantes que actualmente navegan nacieron casi en el mismo año en el que el uso de los ordenadores comenzó a extenderse. Muchos de ellos abandonaron la bicicleta por el teclado y el ratón. Y para ellos la red (internet) y el correo electrónico son tan normales e iguales de indispensables como el teléfono y la televisión.

Ahora creo que nuestro compromiso como docentes, a partir de reconocer el cómo se relacionan y utilizan la tecnología es motivarlos a aprovechar esta herramienta para hacer sus tareas escolares o consultar tutores en línea con el fin de fortalecer el proceso de enseñanza aprendizaje bajo esta nueva era.

Mi confrontación con la docencia

Mi confrontación con la docencia

José Oscar Rodríguez Morales

La reflexión sobre la transición hacia una educación más democrática y de mejor calidad, nos permite reconocer que los impedimentos son muchas veces mayores, y no se derivan de las autoridades, sino de la tradición y las prácticas educativas que no cumplen sus propósitos cabalmente.

El proyecto de una educación democrática persigue que los estudiantes aprendan a apreciar lo que hacen con su trabajo, a sentir satisfacción interna por lo realizado; que además tengan iniciativa personal e independencia de criterio.

Un proyecto alternativo es este nuevo enfoque basado en competencias cuyo fin es la creación de un ser integral que fortalezca sus valores y diseñe un proyecto de vida no sólo laboral sino personal.

Como docentes el elemento fundamental que debemos considerar es y será el espacio en el que se transmite el conocimiento, tales como: salón de clases, el laboratorio, el campo deportivo, el taller, la abstracción de estos espacios se engloban en el concepto aula; lugar en el que se transmiten los conocimientos o la reproducción de ideología y es mediada por la labor y la personalidad de los educadores. Reconocer los tipos de aula en las diferentes modalidades de escuela propicia que el conocimiento fluya así como la del currículo oculto.

Lo significativo a reconocer es como el proceso de enseñanza se va transformando por ejemplo: en el nivel primaria, la responsabilidad sólo recae en un docente y en educación secundaria y media superior recae en más profesores y las relaciones que se dan entre estudiantes y profesores son diferentes.

Cabe citar lo que Vasconcelos menciona: “El niño es el eje de la escuela. Esto es absurdo. El niño no es el eje sino el fin y el objeto de la enseñanza. El eje de la escuela no puede ser otro que la conciencia del maestro”.

El docente es un sujeto que enfrenta un cúmulo de relaciones sociales que hacen que desempeñe una importante función, pero muy compleja. Se pueden distinguir al menos seis tipos de relaciones que afectan la producción y reproducción de conocimientos, ideología y cualidades de la personalidad de los estudiantes. Dos son institucionales, dos son el resultado de la práctica cotidiana y las dos últimas derivan de su profesión y de su contacto con el medio ambiente que circunda su trabajo. Tales como:

1. Enseñanza, enfoques teóricos.
2. Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE).
3. Burocracia del estado.
4. Entorno Laboral.
5. Profesión.
6. Padres de Familia

Las relaciones institucionales son aquellas que tienen que ver con la burocracia estatal y con su organización sindical. Lo importante a señalar es que los profesores a pesar de ser empleados del gobierno no somos funcionarios públicos, es decir el papel y actividades que desempeñamos no se compara con los del tipo de ideal de burócrata, existe la libertad y mecanismos para solucionar problemas que sucedan en el salón de clases.

Las relaciones sociales corporativas no significan un control directo o dictatorial de la SEP o del SNTE sobre los maestros, tampoco expresan que las reglas sean siempre rígidas y sujetas a la interpretación de los superiores jerárquicos, sino que son relaciones de hegemonía.

Las relaciones que se establecen con los padres de familia específicamente en las zonas rurales y sobretodo de las madres exigen a los maestros que sean más estrictos con sus hijos que les “aprieten” para que salgan adelante; estas relaciones están mediadas por ciertas condicione y percepciones de clase social.

En las escuelas privadas la situación parece ser la de cliente – patrón pero en las escuelas realmente caras, los maestros y los directivos usan ese prestigio para evitar interferencias y presiones de los padres. Desafortunadamente son sólo unas cuantas.

Las relaciones alumnos – profesores giran en torno al tiempo (ambos quieren menos horas de actividades) los maestros con licencias para abandonar el salón de clases y los alumnos para no tener clase, la situación en el salón de clase parece ser un campo de batalla en el cual los maestros quieren orden, disciplina y nada de ruidos mientras que los alumnos quieren jugar, reír y hacer bromas sin embargo pronto aprenden pronto los modos de respuesta adecuada para los maestros y se amoldan casi siempre a su personalidad.

Las relaciones que se derivan de la profesión y de su entorno en el trabajo, también moldean parte de la actividad del maestro. La práctica profesional del maestro se basa en conocimientos, destrezas y hábitos interiorizados durante su trayecto por las aulas así como en la asimilación de ciertos rasgos ideológicos comunes al gremio.

Las relaciones con su entorno material también influyen de manera decisiva en la labor del maestro. Empezando por sus condiciones de trabajo: históricamente bajos salarios, prestaciones por debajo de otros empleados del gobierno y la necesidad de realizar su faena con escasos medios económicos.

La aventura de ser docente

LA AVENTURA DE SER DOCENTE
José Oscar Rodríguez Morales

Las diferentes concepciones de la educación que encontramos a lo largo de la historia, reflejan a grandes rasgos el estado en que se encuentra el pensamiento en cada época y en cada sociedad; constituyen aquello que la humanidad desea conservar en el futuro porque ha tomado conciencia de su validez, aunque muchas veces se resista a eliminar lo que se ha mostrado inoperante.

El mundo ha llegado a niveles de complejidad inimaginables y con esto, aparecen retos y desafíos jamás pensados. Ahora se sabe que para afrontar estos retos y desafíos, los individuos no sólo necesitarán una base considerable de conocimientos, sino tal vez, lo más importante, una gran capacidad para organizar y aplicar convenientemente todo este conocimiento. Los cambios son tan rápidos que ya no es posible, como en otros tiempos, aprender lo suficiente en unos años de educación formal para estar preparado para la vida, ahora se requiere una educación a lo largo de toda la existencia. Estos tiempos de cambio, de globalización y competencia internacional demandan un nuevo hombre. No sólo para operar el cambio sino también para dirigirlo y matizarlo con los valores que consolidan un humanismo irrenunciable.
Para atender las necesidades del siglo XXI se requiere de un docente actualizado y con la misma flexibilidad mental que demandan sus educandos y su entorno.

Ese profesor de este siglo, debe apoyarse en su experiencia y disciplina para aprender, se enfrenta a escolares que no sólo necesitan poner su visión en las estrellas rutilantes de una nueva civilización, sino pisar firmemente sobre su historia y cultura para no perder su esencia moral en el viaje etéreo a lo desconocido.

Durante este primer acercamiento a la especialidad y con base en todas las actividades realizadas, foros, escritos y aportaciones de mis compañeros pude reconocer que el enfoque basado en competencias permitirá crear un nuevo enlace entre el conocimiento y su aplicación en situaciones reales, de vida y de trabajo; contextualizar el conocimiento y aplicarlo para afrontar y resolver problemas así como desarrollar habilidades lógica matemáticas, de comunicación y de convivencia; así como, desarrollar la capacidad para apreciar y reconocer las grandes aportaciones culturales de la humanidad desde una perspectiva estética y para actuar de manera ética, democrática, tolerante, cooperativa y participativa, uno de los objetivos primordiales que se deben fortalecer es el de formar personas reflexivas, capaces de desarrollar opiniones personales, interactuar en contextos plurales al asumir un papel propositivo como miembros de la sociedad.

Así como la creación de un marco curricular común permitirá primero crear puentes entre el conocimiento académico y su aplicación en situaciones reales, de vida y de trabajo al contextualizar el conocimiento y aplicarlo para afrontar y resolver problemas al desarrollar habilidades lógico-matemáticas, de comunicación y de convivencia. Segundo formar personas reflexivas con la capacidad de desarrollar opiniones para interactuar en contextos plurales. Tercero flexibilizar los sistemas educativos con a finalidad de que los estudiantes puedan acceder a procesos educativos de acuerdo con su disponibilidad de tiempo y circunstancia de vida y por último elevar la eficiencia terminal y el aprovechamiento académico para que disminuya el abandono escolar.

Por responsabilidad generacional, por vocación irreductible, por la pasión perenne por aprender que caracteriza al maestro, las herramientas didácticas a su disposición deben ser innovadoras.

Sus competencias deben desbordar el aula tradicional para operar en un ambiente de aprendizaje que ya no está limitado por muros, espacios, lenguas o tiempos.

Las características que deben integrarse a los procesos educativos de este tiempo, son:
1. El papel protagónico que comparte el profesor con sus alumnos en el proceso de aprendizaje.
2. La revaloración a la baja de los contenidos para privilegiar el aprendizaje de cómo aprender permanentemente y por cuenta propia en cualquier lugar, en cualquier tiempo.

3. La capacidad del nuevo hombre para adaptarse al cambio que afecta al conocimiento, al comercio, a los usos políticos y al trasiego cultural a través de poderosos medios de comunicación.
El nuevo paradigma es educar con una visión prospectiva, mediante un modelo integrador que no pierda de vista el ser y el deber ser de nuestros educandos para fortalecer sus conocimientos e ideales.

Nuestro compromiso, es formar un ser humano para todas las estaciones, ciudadano del mundo, miembro de una civilización global, comprometido con su patria y su comunidad.